El golfo Pérsico, escenario de unidad entre chiíes y suníes

Una celebración por el nacimiento del profeta del islam en Bandar Abbas

El golfo Pérsico, escenario de unidad entre chiíes y suníes

Una celebración por el nacimiento del profeta del islam en Bandar Abbas

La gran celebración familiar «Mehmani-ye Ommat-e Ahmad (P)» se celebró el sábado 29 de agosto de 2026 en el parque Ghadir de Bandar Abbas, como una celebración popular para conmemorar el nacimiento del profeta del islam, y congregó a un gran número de ciudadanos. Bandar Abbas, capital de la provincia de Hormozgán, se encuentra en el sur de Irán, en la costa norte del golfo Pérsico y cerca del estrecho de Ormuz.

Una celebración por el nacimiento del profeta del islam en Bandar Abbas

Hormozgán es una de las regiones de Irán donde chiíes y suníes conviven, junto con comunidades de distintos orígenes étnicos y lingüísticos. La celebración «Mehmani-ye Ommat-e Ahmad» buscaba precisamente poner de manifiesto esa convivencia en un espacio público y familiar. Ahmad es uno de los nombres por los que se conoce al profeta del islam.

Los habitantes de Bandar Abbas llaman a este espacio costero «Zir-e Parcham», que significa «Bajo la bandera», por la gran bandera izada sobre el lugar. Aquella noche, sin embargo, «Bajo la bandera» no era solo el nombre de un lugar: allí se reunieron familias de distintas confesiones, etnias y lenguas.

Solo unos meses antes, aquella misma geografía había sido escenario de imágenes muy diferentes. Bandar Abbas, Minab, Qeshm, Sirik, Jask y el estrecho de Ormuz fueron objeto de ataques estadounidenses durante la reciente guerra. En Minab, la escuela Shajareh-ye Tayebeh quedó destruida y 168 niños murieron. El destructor Dena, perteneciente a la Armada iraní, también fue atacado y 104 miembros de su tripulación murieron.

Una ciudad que no se detuvo
Tres presentadores se encargaban de mantener el ambiente festivo entre el público. Desde el escenario llegaban bromas y canciones populares de la región, mientras la identidad cultural del sur de Irán se hacía visible desde los primeros minutos de la celebración.

En «Mehmani-ye Ommat-e Ahmad» estuvieron presentes distintos elementos de la cultura del sur: canciones y vestimenta tradicionales, falafel —un plato muy popular en el sur de Irán elaborado con garbanzos— y tomushi, un pan fino y tradicional de esta región.

Los niños se movían entre la multitud, personajes disfrazados se fotografiaban con los asistentes y los mokeb, puestos populares de atención y reparto de comida, continuaban ofreciendo alimentos a los presentes.

A pocos metros, también se exhibían una lancha rápida de la Guardia Revolucionaria iraní y un dron, equipos que, en el marco del programa, representaban la presencia de las fuerzas iraníes durante la guerra. Su presencia junto a la música y las actividades infantiles ofrecía una imagen distinta del ambiente festivo.

Una unidad que habla con muchos acentos
La unidad entre chiíes y suníes constituía el eje central del programa, pero en la celebración no se reducía a unas cuantas frases protocolarias.
Uno de los presentadores hablaba sobre las distintas confesiones, lenguas y raíces de Irán:
«Esta unidad entre las distintas confesiones, colores de piel, acentos y raíces de Irán, de la que los habitantes de Bandar Abbas son un ejemplo, en muchos países del mundo parece un sueño lejano e inalcanzable».

En Hormozgán conviven chiíes y suníes, y la región también está habitada por persas, árabes y baluches. Desde esta perspectiva, el nacimiento del profeta del islam ofrecía a los asistentes una oportunidad para poner el acento en aquello que los musulmanes tienen en común.

Cuando una niña de Minab subió al escenario
En medio del ambiente festivo, una de las niñas supervivientes del ataque contra la escuela Shajareh-ye Tayebeh de Minab subió al escenario acompañada por su madre.

La niña habló de la explosión, del derrumbe del edificio y de las horas que permaneció bajo los escombros. Su madre recordó los momentos en los que no sabía si su hija seguía con vida:
«No sabía si mi hija estaba viva o no. No podía entrar en la escuela de ninguna manera. La presión psicológica era tan grande que incluso había olvidado la contraseña de mi teléfono».Durante unos instantes, la playa quedó en silencio.
La celebración no se convirtió en un acto de duelo, pero las víctimas de la guerra tampoco quedaron olvidadas entre la música y las risas.

232 días de espera… y después, un lugar vacío en casa
Después subieron al escenario Akram Alipour, esposa del fallecido Mehdi Habibzadeh, uno de los miembros de la tripulación del Dena que murieron en el ataque, y sus dos hijas, Roksana y Samin.

Mehdi Habibzadeh formaba parte del personal que participó en la misión del Grupo Naval 86, durante la cual el destructor Dena y el buque base Makran realizaron un viaje de ocho meses alrededor del mundo bajo bandera iraní.

Makran es una histórica región costera del sureste de Irán, a lo largo del mar de Omán, y da nombre al buque. Durante aquella misión, el Makran acompañó al Dena como buque de apoyo y base naval móvil.

Para su esposa y sus dos hijas, aquellos ocho meses de misión se convirtieron en 232 días de espera.

Finalmente, el Dena regresó a Bandar Abbas. Pero durante la guerra que comenzó el 28 de febrero de 2026 con ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, el destructor fue atacado. Esta vez, Mehdi no volvió a casa.
Su esposa habló del día en que recibió la noticia de su muerte, pero subrayó que no quería que la vida de sus hijos quedara detenida en el duelo:
«Mi papel ahora es educar a mis hijos para que continúen el camino de su padre».

Y, contra todo pronóstico, aquella parte de la celebración no terminó con el duelo, sino con el cumpleaños de Samin, celebrado en presencia de los habitantes de Bandar Abbas.

En una mano llevaba su tarta de cumpleaños y un regalo; en la otra, una bandera roja con la inscripción «Ya latharat al-Husayn», una bandera que, en el contexto de aquella celebración, simbolizaba la reivindicación de la sangre derramada y el recuerdo de los muertos en la guerra.

«Khoonkhah», una canción sobre la venganza por los muertos
Después llegó el turno de Mojal, un rapero iraní que participaba en la celebración.
Al hablar de su nueva canción, afirmó: «Al presentar al profeta, los musulmanes han puesto más énfasis en su misericordia y bondad y han hablado menos de la expresión coránica “Ashidda'u ala al-kuffar”».

Se trata de una expresión coránica que, en sus palabras, subrayaba la firmeza de los creyentes frente a sus enemigos.

A continuación interpretó por primera vez «Khoonkhah», una canción cuyo eje es precisamente la expresión «Ashidda'u ala al-kuffar».

«Este mar tiene dueño»
Después de él, subió al escenario uno de los comandantes del frente naval y del estrecho de Ormuz.

Calificó de «gran mentira estadounidense» las afirmaciones de Washington sobre mantener abierta esta vía marítima y afirmó que, mientras el pueblo siga presente en las calles, las fuerzas iraníes no permitirán que Estados Unidos vuelva a dominar la región.

A continuación, dijo: «En el sur tenemos un cementerio de portugueses y en Bushehr, un cementerio de ingleses. Hoy también estamos preparados: si los estadounidenses vuelven a cometer una imprudencia, estamos dispuestos a convertir el golfo Pérsico, para ellos, en el mayor cementerio de militares estadounidenses del mundo».

La afluencia de público en los alrededores de la celebración era tal que encontrar un lugar donde aparcar resultaba difícil. Las familias se habían reunido en aquella misma costa que, pocos meses antes, había sido escenario de la guerra.

La escuela de Minab había sido atacada; pero una de las niñas supervivientes estaba allí, sobre el escenario, contando lo sucedido.

El Dena había sido atacado; pero la hija de uno de sus fallecidos sonreía entre los aplausos del público, con una tarta de cumpleaños en una mano y una bandera roja que simbolizaba la reivindicación de la sangre derramada en la otra.

Al final de la noche, la música volvió a sonar desde la costa. Los niños regresaron a sus juegos y los mokeb seguían abiertos.

Frente a ellos estaba el mar, el mismo mar que pocos meses antes había sido escenario de la guerra y que aquella noche devolvía a la costa el sonido de la música y las risas.

Pero aquella noche, los habitantes de Bandar Abbas habían elegido celebrar precisamente allí.
 

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2026-09-05

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آیکون توانخواهان

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